sábado, 21 de abril de 2012

EL PARTIDO DECISIVO

21 de abril. Barcelona-Real Madrid. Llega por 6 vez en esta temporada el que quizá sea el clásico más importante de todos los que se han disputado desde los partidos de Supercopa, sobre todo para el Real Madrid.

Después de unos días marcados por la dolorosa derrota sufrida en Munich, los de José Mourinho saben que están ante su gran oportunidad para conseguir un título que llevan acariciando durante casi toda la temporada y que el club no gana desde hace 4 años. Ganar la liga supondría un golpe encima de la mesa del equipo blanco en medio del ciclo ganador de este Barcelona, al que muchos tildan de mejor equipo de la historia. Y ganar este título pasar por no perder hoy en el Camp Nou.


Pero claro, hay que tener en cuenta muchísimos factores. Primero, que el partido se juega en el Camp Nou, y ese campo, para José Mourinho y muchos de sus jugadores, se ha convertido en una fuerte pesadilla de la que muchos no han podido salir con vida. Hace ya mucho de la última victoria blanca en Can Barça con ese gol de Baptista, pero sobre todo, el partido que cambió la ideología en torno a jugar en este estadio fue el 5-0 encajado en el primer clásico de Mourinho como entrenador del Real Madrid. No seré yo el que resuma o diga algo más de lo que ha ocurrido en medio de estos casi dos años en los que ambos se han enfrentado más de 10 veces. Desde ese día, hasta llegar al pasado 19 de enero, todo había sido como un campo de minas para el Madrid cuando tenía en frente a los azulgranas. El factor psicológico pesaba demasiado en la plantilla blanca, y la superioridad, a veces real y a veces ficticia de los de Pep sobre los madridistas, se había convertido en algo más que en una obsesión. El partidazo que se marcaron los Ozil, Benzema, Cristiano y compañía hicieron entender al madridismo y a Mourinho de que había vida más allá de los planteamientos ultra defensivos que el luso siempre había utilizado contra el eterno rival.


Hoy, el Madrid llega con el Barcelona pisándole los talones y sabiendo que con una victoria, la distancia se vería recortada a tan sólo un punto. Yo me atrevería a decir que si el Barcelona consigue adelantarse en el marcador, el partido, e incluso la Liga, se pondría muchísimo más difícil para el Real Madrid, aunque éste siguiera dependiendo de sí mismo. Porque una victoria blaugrana sería mucho más que eso: se transformaría en un tremendo golpe psicológico para el Real Madrid, que a su vez tendría solamente 3 días para recuperarse y afrontar una remontada frente al Bayern.

Por eso creo que este partido, al igual que el de la vuelta de la Copa del Rey de esta temporada, será fundamental para el futuro a corto y medio plazo del Real Madrid. Un empate o una victoria se transformaría en la plasmación real de que sí, el Madrid será casi con toda seguridad campeón, y lo habrá confirmado en la casa del eterno enemigo, ése que lo ha sumido en la desgracia durante tantas temporadas.

lunes, 16 de abril de 2012

LOS 10 DÍAS MÁS IMPORTANTES DEL AÑO



Ha llegado el momento de la verdad para Madrid y Barcelona. Después de una temporada magnífica por ambas partes, en la que ambos han bordado casi la perfección, la hora en la que se decidirá el desenlace de la Liga y de la Champions ha hecho acto de presencia.

En el campeonato doméstico, sigo viendo al Real Madrid como máximo favorito, a pesar de los pinchazos de las últimas semanas y de que el juego no es tan deslumbrante y frenético como en otras ocasiones. Si el Madrid consigue empatar en el Camp Nou, me atrevería a decir que la liga será blanca. Pienso que los de Mourinho llegarán a terreno blaugrana en unas circunstancias distintas a las de otras ocasiones en lo que al cara a cara se refiere. Sigo pensando que la eliminatoria de Copa del Rey en la que el Madrid empató a 2-2 en el Camp Nou fue un punto de inflexión porque ahí fue donde los jugadores, e incluso la afición madridista, se dio cuenta de que se podía superar al Barcelona si se le jugaba de tú a tú, sin miedo. Ese partido, en el que el Madrid pudo haber goleado al Barcelona y en el que los de Pep consiguieron dos tantos en sus dos únicas ocasiones de partido, es el camino que deben volver a seguir los de Mourinho en el duelo de este sábado. Por su parte, los de Guardiola llegan con los papeles intercambiados, como le ha sucedido al Madrid en los duelos directos en las últimas temporadas: como eterno perseguidor. El equipo blaugrana suma sus partidos por victorias desde el pinchazo ante Osasuna en febrero, y es ese ritmo trepidante es lo que ha puesto nervioso al Real Madrid. Si el Barcelona empieza dominando claramente el duelo y se impone en el Camp Nou, es posible que el factor psicológico sea el más determinante en los últimos partidos puesto que los nervios pasarán factura, y mucho, a los de Mourinho. El resultado final de este sábado influirá de una manera directa en el partido de vuelta de Liga de Campeones, sea cual sea el resultado de la ida.


En Champions, podría resumir lo que resta en dos palabras que engloban un contenido enorme en sí mismas: Chelsea y Bayern, Bayern y Chelsea. Dos de los clásicos del fútbol de europeo de nuevo con el colofón de la final de Munich como meta para Madrid y Barcelona. Será en este primer partido donde se decida parte de la eliminatoria, aunque también es cierto que el devenir de las semifinales dependerá también del resultado final del Camp Nou porque sin duda, ese partido habrá pesado y mucho, tanto en las piernas como en las cabezas de los jugadores. Pero de lo que no hay duda es que Madrid y Barça parten como favoritos. Nadie aúna a tantos grandes futbolistas como ellos, y la feroz competencia entre ambos les ha llevado a años luz de todos sus rivales europeos. Lejos quedan ya aquellos años de dominio inglés en la Champions o del Milán o Bayern en los que cruzarte con ellos te hacía ponerte a temblar.

Así, comienzan 10 días apasionantes de fútbol y de emociones fuertes en los que, en mi opinión, si hay alguien que tiene que perder algo es el Madrid. Los de Mourinho no pueden permitirse el lujo de dejar la Liga a un punto de diferencia para el resto de las jornadas después de haber disfrutado de una diferencia tan abultada durante tantos meses. Después, lo que ocurra en la hipotética final de Champions queda aún mucho por escribir. Por eso, serán estos próximos 10 días los que nos digan si de verdad este equipo, que ha hecho unos números estratosféricos, está a la altura del Barça, uno de los mejores equipos de la historia.

viernes, 30 de marzo de 2012

HASTA PRONTO, RADIO MARCA

Hoy, 31 de marzo de 2012 se trata de un día muy triste para mí. Acaba una etapa de mi vida en la que he podido cumplir uno de los sueños de mi vida: trabajar para el grupo del diario MARCA. Han pasado ya 6 meses desde aquella llamada en la que se me “invitaba” a formar parte de la familia de Radio Marca, tiempo en el que he aprendido y he vivido momentos que jamás olvidaré junto a muchos de los mejores periodistas deportivos de este país. Esta tarde, antes de coger el último bus hacia Plaza de Castilla de vuelta a casa, mi compañero y amigo Jorge Cobos me decía: “Javi, aún no sabemos donde hemos estado. Hemos estado en el epicentro del periodismo deportivo de este país”. Y puede ser verdad que tenga razón.

Hoy, 31 de marzo, se me hará imposible reprimir las lágrimas. Porque han sido un sinfín de momentos, y aunque como todo en la vida, también ha tenido sus malos, siempre, sea cual sea mi destino, miraré hacia atrás y recordaré estos 6 meses como una fase en el que he madurado, he trabajado, he llorado (de alegría y de tristeza), he aprendido y en el que me he emocionado como nunca antes lo había hecho trabajando codo con codo con periodistas de un nivel extraordinario como Pablo López, Rafael Sahuquillo, Vicente Ortega, Edu García o Paco García Caridad. Dicen que todo en la vida pasa por una razón, y por eso creo que después de la decepción que me supuso el haber trabajado en el diario AS, creo que esta oportunidad me llegó para que volviese a recuperar la ilusión perdida en el periodismo deportivo.

Podría ponerme a enumerar los 1000 y un momentos que periodísticamente nunca olvidaré: mi primera retransmisión con el Elche, mis reportajes del Madrid en Directo Marca Madrid con Sahuqui o los eventos en los que he podido tener de cerca y entrevistar a personajes del mundo del deporte como Felipe Reyes, Rubén de la Red, Simeone, Carlos Moyá, Ezquerro, Alfonso Pérez o Héctor Barberá. Y tampoco me quiero olvidar ni de David Bisbal, Antonio Orozco, Amaia Montero… artistas que he visto en infinidad de ocasiones por televisión o con los que he pasado muchos ratos escuchándolos en el coche y a los que he podido conocer personalmente.

Quizá, cuando hace un año y medio opté por venir a Madrid para intentar labrarme un futuro podría pensar en que había sido una decisión equivocada, y de hecho, me he separado de gente que era importantísima para mí durante demasiado tiempo. Pero ahora, y una vez haces balance fríamente, puedo decir que gracias a estos 6 meses estoy orgullosísimo de haber tomado esa decisión.

Tampoco quiero dejar de agradecer a todos mis compañeros, a sobre todo a los que han estado cerca de mí y con los que sé que nos une algo más que una relación de trabajo: Mila, Jorge y mis dos Raquelillas. Tampoco puedo olvidarme de Pinacho, Javi Poza, Javi de la Casa, Luis Behamud, Luis González, Álvaro Benito, Rafa Sahuquillo, Edu García, Javi Amaro, Talavera, Pipe… Pero sobre todo, no puedo dejar de escribir estas líneas sin acordarme de Vicente Ortega, un señor que hace todos los días un programa de 10 a 13 de la mañana que es para quitarse el sombrero. Él es un hombre sencillo, dicharachero, humilde, sano y sobre todo buen periodista. Él me recibió con los brazos abiertos el primer día y hoy me despido de él como se merece. Nunca olvidaré el día de mi 23 cumpleaños, un día en el que ni corto ni perezoso, esa gran voz me felicitó en directo delante de toda España. INOLVIDABLE. Sin duda alguna, conocerle a él, tanto como persona como periodista, es uno de los motivos por los que más me alegro de haber escogido trabajar o por lo menos, intentar ser algo en esta profesión. Él es un ejemplo como periodista, pero aún lo es más como persona. Gracias Vicen.

Hoy, 31 de marzo, empieza una nueva etapa en la que espero tan sólo que sea la mitad de significativa de lo que ha sido ésta última. Siempre seré de Radio Marca. ¡Hasta pronto familia!

domingo, 4 de marzo de 2012

TORRES, AHORA O NUNCA

Fernando Torres es un futbolista con ángel. De hecho, su trayectoria puede avalar dicha sentencia: forzado a ser capitán de todo un Atlético de Madrid con tan sólo 19 años, tuvo que emigrar a tierras británicas para poder desplegar en un grande todo el fútbol que tenía en sus botas. Y qué voy a decir del gol que pasará a los anales de la historia del fútbol español frente a Alemania en 2008. Nunca defraudó, y tras conseguir 142 goles en 4 temporadas en el equipo red, decidió dar un salto cualitativo en su carrera deportiva fichando por el todopoderoso Chelsea. Es posible que su ambición le haya costado cara. O no.


Y hoy, después de más de un año desde su llegada al club del oeste de Londres, las cosas no pintan nada bien para el madrileño. Nada de lo que ha ocurrido a lo largo de todo este año, desde que se materializó su fichaje, ha servido para justificar ante la hinchada blue el gran desembolso realizado por él. Con todo ello, fue la pasada semana, cuando Fernando se llevó uno de los golpes psicológicos más duros de su carrera deportiva, al no ser convocado con la selección española por decisión técnica, algo que no sucedía desde hace 6 años.

Pero a pesar de todo, Torres sigue teniendo a la suerte de su lado, amen de tener una fortaleza mental digna de admirar y de sobre ponerse a todas las adversidades, al estilo de los grandes deportistas españoles como Rafa Nadal o Pau Gasol. Hoy, Roman Abramovich, abrumado por los malos resultados que estaba cosechando su fichaje y a la vez apuesta personal, André Villas Boas, ha decidido destituir al portugués. Mala noticia para el equipo londinense, puesto que no olvidemos que esta decisión se produce en medio del tramo más importante de la temporada, con el equipo luchando por volver a puestos Champions y sobre todo, con un partido de vida o muerte en Stamford Bridge frente al Nápoles que necesitan remontar si quieren estar en la siguiente ronda de la Champions.

Y hablo de suerte para el niño porque la destitución de Villas Boas no ha podido llegar en mejor momento para él. El otro día escuchaba en la redacción de Radio Marca que solamente la salida de Villas Boas podía cambiar la situación. Y es que a tres meses de que comience a rodar el balón en Polonia y Ucrania, Fernando sabía que tenía totalmente perdida la batalla en la delantera del equipo con Drogba, al que su peso en el equipo le había consagrado por delante de Torres. Eso, unido al escaso acierto de cara al gol del madrileño en los pocos minutos con los que éste contaba, le hacían sumergirse aún más en el ostracismo. Pero creo que esta situación puede y tiene que cambiar, y eso es posible con un nuevo técnico. Si bien es cierto que los contactos con Rafa Benítez no han tenido éxito, la llegada de otro técnico de renombre (sea el que sea) puede suponer una inyección de moral para Torres, que ve como su tiempo comienza de 0 pero a correr vertiginosamente hasta que Del Bosque de la lista definitiva de 23 jugadores que acudirán a la Eurocopa.

Por eso es su momento, porque NO ESTÁ ACABADO y porque es ahora donde tiene que aprovechar y resarcirse de lo que no pudo darle a Villas Boas, y de demostrar que, pese a todo lo que se ha escrito y reescrito sobre él, es un futbolista capaz de seguir marcado diferencias, como ha hecho hasta ahora.

lunes, 16 de enero de 2012

¿MISIÓN IMPOSIBLE 4?

El Real Madrid y el FC Barcelona volverán a verse las caras por cuarta vez en lo que llevamos de temporada este miércoles en el Santiago Bernabéu. Esta vez, y después del baño de fútbol que se llevaron los de Mourinho en el clásico el mes pasado, la prensa madridista ya no ve tan favorito al Madrid como en la anterior ocasión, es más, muchos piensan que, después del 1-3, el equipo de Mou tiene muchas posibilidades de volver a salir vapuleado de su estadio.




Y es cierto que los mecanismos que hacer rodar al fútbol hacen que pensemos en que ningún partido es similar al otro, y por ende, que el Madrid tiene la escusa perfecta para vengar el sopapo liguero con un buen resultado que le permita afrontar la vuelta en el Camp Nou con garantías de pasar a semifinales de la Copa. Pero la realidad es que, después de los últimos choques, Mourinho está lejos de haber encontrado la fórmula para meterle mano al Barcelona.

En lo que se refiere al capítulo de protagonistas, el clásico copero estará marcado por las bajas que sufren los dos equipos. De hecho, el Barcelona sólo ha podido contar en el entrenamiento de hoy con 15 jugadores de la primera plantilla, y en Madrid ha cundido el pánico con la supuesta contusión que sufre Pepe. Pero ya os digo yo de buena mano que Pepe jugará, y seguramente en el centro de la defensa con Ramos. Por su parte, Pep, que está justito de efectivos por las lesiones de Villa, Pedro y Afelay, saltará al campo con su once de gala, ese que hace no mucho asaltó el Bernabéu en liga.


Por su parte, Mou no quiere alterar el esquema que tan buenos resultados le ha dado esta temporada y por eso seguirá contando con los mismos jugadores en el centro de la defensa. Sin embargo, las dudas se ciernen sobre el centro del campo que utilizará el portugués. El conjunto blanco necesita mucha gente en el centro del campo para neutralizar el insuperable dominio blaugrana, y por eso, es muy posible que Mou utilice a Xabi Alonso, a Di María y a Marcelo para tener recorrido en el centro del campo, junto con Callejón, que también garantiza una incansable lucha cada vez que salta al césped.

Con todo ello, y aunque en principio se trata de una eliminatoria totalmente abierta, el Barcelona es el que parte como favorito. Los de Pep le tienen tomada la medida a los blancos, y sobre todo, tienen ganada una batalla que es muy importante cuando hay un clásico de por medio: la mental. Al contrario de lo que le sucede al Madrid, el Barcelona no se desespera cuando se ve por detrás en el marcador, cosa que no se puede decir del Madrid cuando se ve perdiendo en el terreno de juego. Por eso, ahora es más necesaria que nunca que Mou sepa contrarrestar esta ventaja psicológica que han adquirido los blaugranas en los últimos años.

Sino, hay riesgo, y muy alto, de que los blancos caigan eliminados. Y eso, por mucho que algunos se empeñen en poner como escusa para centrarse en la liga, podría suponer un revés grave para toda la plantilla. ¿Es que ya no se acuerdan de que también se enfrentarán tarde o temprano en Liga de Campeones?

martes, 1 de noviembre de 2011

RADIOGRAFÍA DEL NUEVO MADRID



Hace casi un mes que no me pasaba por aquí. Y que conste, que no es porque no me apeteciera, sino más bien por falta de tiempo ante tan abrumadora vorágine de historias entre la universidad y las prácticas. Pero no por ello, he perdido las ganas por escribir en este blog que cumplirá 3 añitos en febrero.

A lo largo de este caluroso mes de octubre, determinadas situaciones en el contexto futbolístico han sufrido una catarsis positiva para los intereses blancos. En el caso del Real Madrid, se ha firmado un arranque perfecto que ha colocado al equipo de Mou como líder en la Liga y de su grupo de Champions con un refuerzo total en su juego de cara a ese señalado en rojo 11 de diciembre, en el que se volverán a medir las fuerzas con el Barcelona. Por todo ello, me he tomado la molestia de analizar las causas que han convertido al equipo blanco a un equipo temible que, acompañado de un altísimo ritmo de juego, ha conseguido anotar 20 goles en el mes de octubre por sólo 1 encajado.


En primer lugar, la conversación que se produjo entre los 2 capitanes (Casillas y Sergio Ramos) con Mourinho después de los pinchazos frente a Levante y Racing de Santander fue el punto de inflexión para conseguir revertir la situación. El equipo se estaba partiendo en el transcurso de los partidos, y los pesos pesados del vestuario no entendían que Coentrao
hubiese entrado con calzador en el centro del campo del equipo (lugar que no le corresponde), en detrimento de otros jugadores que, como Arbeloa, Marcelo o Khedira, tuvieron un papel muy importante el año pasado en las batallas frente al Barcelona. Casillas tampoco compartía la situación límite y de angustia en que Mourinho estaba sometiendo al Madrid ante los medios de comunicación, ante lo cual se pidió una especie de tregua para tranquilizar los ánimos, puesto que la temporada acababa de comenzar y no había necesidad de tirar todo el curso por la borda. Se consiguió llegar a un acuerdo en el que se ha visto que con el buen hacer del entrenador y la opinión de los jugadores, se ha llevado al Madrid a una situación mucho más eficiente.

En segundo lugar, las lesiones han precipitado muchos cambios en el 11 titular que han explotado el potencial que guardaba el equipo. En defensa, la baja de Carvalho ha llevado a Sergio Ramos a convertirse en el nuevo kaiser de la zaga junto a Pepe, donde ha demostrado que se desenvuelve a las 1000 maravillas y donde ha sacado a relucir todo su repertorio: anticipación, velocidad, colocación, voz de mando y salida de balón. Ante tal tesitura, Mourinho debería plantearse en si de verdad conviene relegarlo otra vez al lateral derecho una vez Carvalho esté recuperado. Otro que ha recuperado el puesto ha sido Arbeloa, que juega más liberado en el costado derecho que en el izquierdo, y, por lo tanto puede mostrar mucho más su fútbol. La inclusión del internacional español (que se caracteriza por ser un jugador con menor proyección ofensiva que Sergio), permite que Marcelo pueda destrozar las defensas por la banda izquierda sin temor a que Pepe y Ramos se queden solos.

En el centro del campo, hay un jugador que se ha erguido como comandante del equipo, como canalizador de todo el juego ofensivo y defensivo del Madrid: Xabi Alonso. Lo ha jugado todo y lo seguirá haciendo; de su juego y su estado físico dependerá que el Madrid visite la Cibeles a final de temporada. Ha disputado casi todos los minutos que ha jugado el Madrid desde la Supercopa, por lo que Mourinho deberá considerar el darle algo de descanso en algunos encuentros intrascendentes como en el de mañana. A su lado, Khedira se ha consolidado en su puesto por encima de Lass, lo que ha quitado a Mourinho algún dolor de cabeza por la falta de un compañero fiable para Alonso. Más arriba, la vuelta del mejor Kaka´también ha sido providencial. El brasileño, que ha sido convocado de nuevo por la selección brasileña, ha sacado a relucir el fútbol que todos pensábamos que había perdido. Su compenetración con Alonso, Cristiano y Di María es total y sólo cabe esperar que siga mejorando su rendimiento en los próximos meses.



En cuanto a Cristiano y Di María, ambos siguen a un nivel parejo al que demostraron el año pasado, pero siguen puliendo su estado de forma y juego para aportar más al equipo. Tanto el portugués como el argentino han mejorado en el juego colectivo, como así demuestra la cantidad de asistencias que han dado a sus compañeros en lo que llevamos de curso. Por su parte, el jugador que ha salido perjudicado de esta transformación que ha sufrido el Madrid a sido Ozil, que ha visto como ha variado su papel de protagonista de la temporada pasada en detrimento de Kaka. Yo estoy seguro de que el alemán aportará muchas tardes de gloria al Bernabéu, pero antes debe recuperar esa chispa de la que hizo gala la temporada pasada.

Arriba, Higuaín y Benzema comparten el protagonismo goleador a partes iguales (y nunca mejor dicho, porque cada partido juega uno), y eso se ha traducido en una buenísima noticia para el Madrid. El argentino ha recuperado la versión que había perdido cuando se lesionó el año pasado, y Benzema ha progresado muchísimo en el juego colectivo y se muestra como un valor necesario para desatascar algunos partidos que le suelen ser pesados al Madrid. Sin embargo, y como bien adelantó Mourinho esta tarde en la rueda de prensa, en algún momento tendrá que inclinarse por alguno de los 2. Bendita suerte para el luso el poder elegir y optar por un jugador u otro en cada partido sabiendo que los dos cumplirán dando el 120%.


En esta situación, así llega el Madrid a un mes de noviembre en el que, a parte del partido de mañana y los que restan de Champions, los encuentros trascendentales frente a Valencia y Atlético de Madrid servirán de prueba de toque antes del trascendental 11D, el que el Madrid debe demostrar y dar un golpe encima de la mesa tumbando al Barcelona.

miércoles, 12 de octubre de 2011

QUÉ BONITO ES DECIR QUE SOMOS LOS MEJORES DEL MUNDO




La selección española parece no tener techo. Después de proclamarse campeona de Europa con el gol de Torres y de un Mundial en el que aunque no se ganó con la misma brillantez, permitió a la Roja estampar una estrella en su zamarra por primera vez en la historia, está sumida en una constante progresión que parece no tener fin. Con un patrón de juego ya asentado y que se perfecciona con cada partido que transcurre, sus jugadores se enfundan la camiseta con un pensamiento distinto al que, no hace muchos años, pasaba por encima de muchos españoles. Ahora, esta gran generación de jugones, que parece no tener fin, sienten la camiseta de España con un sentimiento parecido al que quizá en otro tiempo sentían los franceses cuando jugaban con Zidane, o cuando en los años 70 los brasileños bailaban al son del gran Pelé: ser los mejores del mundo.



Esta nómina de jugadores formada por Xavi, Iniesta, Casillas, Ramos, Villa, Cesc, Torres, Alonso, Mata, Busquets o Cazorla no tiene límites. En primer lugar, por su hambre de títulos, a lo que por desgracia nos están acostumbrando demasiado mal. Algún día, dentro de algunos años, nos acordaremos de todos estos años de triunfos y de bueno juego. Y segundo, porque detrás de todos estos grandes futbolistas, viene otra parrilla del mismo o incluso de mejor nivel. De Gea, Piqué, Thiago o Javi Martínez son sólo algunos de la extensa lista de futbolistas que permitirán que el dominio de la Roja tanto en el viejo continente como en el Mundo siga perdurando durante años.

Y no quiero quedarme sin nombrar a David Silva. Ayer, disfrutando del partido de la selección, me vino a la cabeza aquel verano de 2010 y 2009 en los que pudo haber recalado perfectamente en el Real Madrid. Técnica, regate, velocidad, desborde, pase... un jugador 10, al que, como otros muchos, Florentino dejó escapar por el mero hecho de ser español (o eso se demostró). Entre eso y el criterio de Mourinho, que tampoco veía a Silva de su agrado, fueron los motivos por los que no se le fichó. Hoy, a pesar de que no tiene 25 años, se comporta y se asemeja demasiado al gran Leo Messi. Su juego ayer fue digno solamente de unos pocos elegidos en el planeta fútbol.

Creo que muchos aficionados del Real Madrid, se preguntan una y otra vez porqué dejamos escapar a tantos futbolistas que han nacido bajo el paraguas de nuestro país, para fichar a otros jugadores que quizá aporten mucho menos que ellos. Mata, Negredo, Silva o Villa podían haber funcionado perfectamente en este Real Madrid. Por contra, tuvimos que fichar a Di María por 25, a Benzema por 36, y a Kaka por 60. Por no hablar del gran Coentrao, que llegó tras pagar 30 millones... en fin. El tiempo ha demostrado, tanto con Silva como con Mata, que son jugadores de un elevadísimo nivel, y prueba de ello es que triunfan en la Premier.


En cuanto a 2012, por más que lo intento, no puedo dejar de poner la mirada en Polonia y Ucrania. A pesar de que a muchos les pillara de sorpresa, a mí ya no me sorprende ver sufrir a Portugal y a Francia. Los de Bento siguen muy por detrás del trío formado por Alemania, Holanda y España, mientras que los franceses siguen abonados a los regalos arbitrales para pasar a las fases finales de un campeonato del mundo.

Pero lo mejor de todo esto es que el bombo podría deparar perfectamente, si Portugal logra clasificarse, un grupo formado por España, Alemania, Francia y Portugal. A mí, y supongo que a los jugadores les ocurrirá lo mismo, es algo que me llena de orgullo y satisfacción, pero no de miedo. Eso que lo tengan ellos, que son los que tienen que enfrentarse a la Roja. El aficionado español, que supongo que ya se frota las manos pensando en el magnífico europeo que nos puede deparar este torneo, sueña otra vez como favorita, en que Casillas levante la tercera Eurocopa de la historia de España el 1 de julio en la capital de Ucrania.