Mostrando entradas con la etiqueta Atlético de Madrid. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Atlético de Madrid. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de enero de 2011

VUELTA A LO GRANDE


Me ha costado mucho volver a reengancharme con el blog. Y no porque no quisiera, sino por motivos profesionales, en una de esas intentonas de intentar empezar a hacer algo por esta complicada profesión.

Así, tras una bonita etapa, vuelvo a hacerme cargo de esta gazzettadelxavi que tanto trabajo me costó sacar adelante. Y aunque me hubiese gustado volver con la proclamación del segundo Balón de Oro español de la historia, las circunstancias han querido que ayer pudiera asistir a todo un derbi de copa entre el Madrid y el Atlético. Porque aunque el distintivo se haya ido para Lionel Messi, a los españoles no nos van a quitar `lo bailao´, así que, como se dice tras escuchar el nombre del argentino de manos de Guardiola, la copa del Mundo la tenemos nosotros.

Voy a resumir en dos conceptos este partido, que por cierto gozó de un ambiente excepcional: Atlético de Madrid y Mesut Ozil.

Vamos por partes. Primero, el Atlético, que pese a haberse encontrado la temporada pasada con sí mismo, ha perdido en tan sólo tres meses todo el crédito que ganó tras años de peregrinación por el desierto. Claramente, me decepcionó. Y lo hizo porque se acongojó cuando marcó el primer gol, porque incluso antes de que Forlán anotase el tanto, ya se podía presagiar que iba a ser una noche plácida para el Madrid. Podrían haberse llevado cuatro o cinco tranquilamente.

A pesar de la constelación de astros que se alineraon el pasado año, las cosas han cambiado. Surgen ya las primeras voces que dudan de la labor de Quique. Forlán recuerda sin tapujo alguno que si llega alguna buena oferta, se marchará. Y el Kun, que sabe de que tiene un potencial tremendo para pulir en un grande, se ha rebajado su cláusula para que cuando lleguen esos 45 millones, Cerezo argumente que su venta ha sido "porque se ha pagado la cláusula".

Detrás, solamente De Gea parece no haber olvidado el fútbol y los acontecimientos del año pasado. Felipe Luis y Domínguez se vieron superados en todo momento por la velocidad y los desmarques de los puntales del Madrid (salvo Benzema) y sólo Reyes parecía aportar algo de luz cuando tocaba el balón.

Lo dicho, un Atlético que aunque sigue sin encontrarse a sí mismo, pudo haberle puesto el partido muy complicado al Madrid si el balón de Forlán no se hubiese ido al palo. Aunque, las sensaciones dan a entender otra cosa: hubiese sido muy injusto que el resultado que se vio ayer en el luminoso del Bernabéu hubiese sido alguno más favorable a los colchoneros.

En cuanto al Real Madrid, no quiero ser oportunista, pero Ozil me hizo retroceder en el tiempo. Me acordé de las líneas que, tras aquel 4-0 que Alemania le endosó a Australia en el primer partido de los teutones en el Mundial, escribí sobre un chico feo, espabilado y con una técnica maravillosa que había maravillado a medio mundo con una gran actuación. Y eso hizo ayer el jugador de origen turco, porque suyo fue todo un repertorio de pases, desmarques, cambios de ritmo y regates que hicieron trizas las cinturas de los colchoneros. Ozil es uno de esos jugadores que, hasta que no ves en directo y en vivo, cuando clavas tu mirada 5 minutos en él, te hacen comprender que es un jugador diferente, de los que pueden hacer algo grande.

Y Cristiano...hizo a lo que nos tiene acostumbrandos. El problema va a ser cuando CR7, cuya ambición parece no tener límites, por poner un ejemplo, dos partidos sin ver puerta. Él quiere hacer historia en el Madrid, quiere ganar títulos y los madridistas lo saben. Por eso, cuando Cristiano coge un balón en el medio campo y encara hacia la portería rival, el Bernabéu se remueve sobre sí mismo con un murmullo y una expectación propia de cuando nos dejó el gran Zidane.

Porque el Madrid ayer estuvo de cine, y aunque sufrió más de la cuenta para llevarse un buen resultado al Calderón, al final se hizo justicia en el marcador. Lo que más me preocupa es el caso de Benzema. La afición se ha cansado de él, y el francés lo sabe. Llegará un momento en que tanto él como Mourinho tiren la toalla. Nadie quiere pensar que Karim ha sido un fracaso, pero la sombra de los 36 millones sobre este misterioso delantero le ha pesado como una losa. La cuestión ahora es quién será ese 9 que será la referencia de ataque durante los 6 trascendentales meses que se vienen encima para el equipo blanco.

Lo que más me alegra de toda esta situación es que por fin MARCA se ha dado cuenta del papel que tenía Higuaín en el Real Madrid. Ahora por lo menos ya no nos deleitan con líneas a favor de la titularidad de Benzema en lugar de Higuaín. La verdad es que un poco de sensatez después de tanto tiempo no está nada mal.

jueves, 13 de mayo de 2010

Y EN EL 2010, RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS


La resurrección es una cualidad que se le otorga a muy pocos señalados. Los devotos de Jesucristo, tienen en el domingo de pascua como el día en que el hijo de Dios, bajó de los cielos y se levantó cuando todos lo daban por muerto. Por suerte para sus fieles, el Atlético bajo en la noche de ayer de los cielos, tras ese remate de oro del Forlán, y se despojó de todos sus pecados y malos augurios y levantó su primera copa desde el año 1996, ese año mágico en el que Pantic, Simeone y compañía consiguieron el doblete de Liga y Copa del Rey. Hace 48 años, faltaba un año para que mi padre naciese cuando el Atleti, consiguió su primer título europeo. Lo más curioso de todo es que quizá, la semana que viene en el Camp Nou, se sume la Copa del Rey, lo que consumaría el doblete de un club que ha pasado por más pena que gloria durante estas últimas campañas por el fútbol español.

Mes de Diciembre de la presente temporada. El Atlético de Madrid es eliminado de la Liga de Campeones. El equipo estaba inmerso en una crisis deportiva sin precedentes y su entrenador (un tipo con cojones ese Abel Resino), se va por la puerta de atrás del club. Muchos jugadores ya piensan más en el año que viene (había rumores y declaraciones sobre la salida del Kun y Forlán rumbo al Reino Unido). Quién iba a poder imaginar que su sucesor Quique Flores, sería el mesías que traería la luz a un club que en los últimos años había sido una sombra de lo que fue, un club que vivía de las derrotas que le endosaba al Barcelona en la liga y que se conformaba con conseguir el cuarto puesto en la competición doméstica. Fue el sobrino de la sensacional Lola Flores quien con criterio, orden, disciplina y sabiduría supo imponer su estilo y una serie de normas al equipo. Cogió a dos chavales de la cantera para convertirlos en fijos e imprescindibles de su equipo hasta el día de hoy. Pidió a un mediocentro curtido en mil batallas (Tiago) y el portugués no defraudó. Sacó lo mejor de una perla utrerana que estaba podrida por dentro, hasta convertirlo de uno de los artífices de este Atlético campeón. Y mimó a sus dos estrellas, al Kun y a Forlán, a darlo todo por un equipo que, a pesar de que era muy difícil que les diera títulos, si que los tenía como sus dos principales puñales para llegar hasta el lugar donde los colchoneros disfrutan hoy su triunfo: Neptuno.


El día de ayer no será olvidado jamás por los atléticos. Fue el día en que las lágrimas, la segunda división, el victimismo, las derrotas y la sombra del eterno rival se esfumaron para siempre. Ayer los Atléticos volvieron a sentirse alguien importante no soló en España, sino en Europa. Fue el día en que madridistas, culés, valencianos y sevillistas de toda España aunaron sus gargantas con gritos de alegría tras el gol de Forlán. De la mano del killer colchonero, los rojiblancos consiguieron el título ante un Fulham que decepcionó un poco por su planteamiento. Espero y deseo con todo mi corazón que a la afición del Calderón no se le vuelva a olvidar lo que está haciendo el charrúa por su club. Sería bochornoso que se le volviese a dedicar pitos en el Calderón después de lo que este chico de 30 años está haciendo por el club. Apuesto a que más de uno se tragó los pitos que hace no muchas semanas le dedicaban a Forlán por su sequía goleadora. Él, como buen caballero, ha respondido en el campo con dos goles que valen un trofeo de lo que era hasta el año pasado la copa de la UEFA. Ahora es en nuevo héroe de la historia reciente del Atlético. Pero como el fútbol es así, me temo que las alegrías les pueden durar poco al Atlético. Muy posiblemente el equipo haga caja con sus dos galácticos, y la temporada que viene las oficinas del Calderón volverán a ser un ir de venir de nombres entre altas y bajas. Pero ya nada es igual que antes. Porque el Atlético ha vuelto, ahora es un grande; el lugar que nunca debío abandonar.


Y aunque se ganó con sufrimiento, se ganó con el traje de batalla lleno de sangre, con casta y con pundonor. Pero se consiguió la victoria. Sin esos ingredientes, no podríamos estar hablando del Atleti. Enhorabuena campeón.