A falta de la confirmación oficial por parte de ambos clubes, es casi seguro que Juan Mata jugará en el Chelsea en la temporada que está arrancando.


Si hoy en España asistiremos a una jornada casi definitiva en la liga para vislumbrar quién será su campeón, en las islas británicas, la situación está también a prueba de infartos. Tras una temporada bastante regular, en la que el Chelsea ha capitaneado la clasificación desde las primeras jornadas, los de Ancelotti llegan al último encuentro con una oportunidad de oro de volver a ser coronados como los reyes de la Premier. Stamford Bridge se vestirá de gala para recibir al Wigan de Roberto Martínez, que dicho sea de paso, no se juega nada en este partido. Si los bleus consiguen la victoria, será la cuarta liga inglesa que consiguen los del oeste de Londres, y que cuya última conquista data del año 2005-2006, entonces dirigido por el nuevo anti héroe de los culés: José Mourinho. Drogba, que ha sido galardonado esta semana por su club como el mejor jugador del año del Chelsea, tendrá la posibilidad de adelantar a Rooney en la lucha por el pichichi, ya que ambos se encuentran empatados con 26 tantos cada uno. El marfileño, que se perdió unos cuántos encuentros por la disputa de la agitada Copa África de este invierno, volvió con su equipo para sacarlo del bache de juego que se atravesó en el mes de Enero. Lamentablemente, el club ya le busca sustituto, porque no olvidemos que el africano tiene ya 32 años. Agüero, Torres o Higuaín suenan con fuerza como el relevo del goleador marfileño. El otro nombre de la temporada ha sido el capitán John Terry, que sufrió los efectos de su “perversa” vida privada, tras saltar a los tabloides ingleses sus relaciones con Vanessa Perroncel, ex esposa de su mejor amigo, el lateral del City Bridge.
Drogba volvió a salvar ayer al Chelsea de una derrota que quizá, le hubiese hecho dejar el liderato que ha ostentado durante toda la temporada en la Premier. Su golazo de cabeza a pase del serbio Ivanovic, que fue el del empate, no hizo sino confirmar que el Chelsea, con la baja de los Drogba, Essien y Kalou debido a la celebración de la copa África, lo va a pasar verdaderamente mal en este mes de enero para seguir manteniéndose como primero de la Premier.
El capitán de la selección de Costa de Marfil, que lleva este año un total de 14 goles en la Premier, se marcha esta semana con su selección jugar la copa África, que se celebrará en Angola. Un problema, (el de la marcha de jugadores importantes), que afecta a grandes clubes como el Barcelona, al que se le escapan Touré Yaya o Keita, que al Chelsea le afecta de manera más drástica, ya que piezas clave como Essien o Drogba, se van con sus selecciones en el mes de enero para disputar el torneo continental africano.
Si a estos dos, les sumamos a Obi Mikel y a Kalou, ya son un total de 4 bajas para todo el mes de enero, y contando que éstos no vuelvan con alguna lesión grave que les deje fuera más tiempo. Así se mostraba Drogba de preocupado en una entrevista concedida hace dos meses cuando se le preguntaba por las numerosas bajas en el mes de enero:
“Estoy preocupado porque el Chelsea es mi equipo, pero al mismo tiempo espero que el club encuentre una manera de seguir ganando los partidos sin nosotros”, apuntó, ampliando que “por mucho que vayamos a África a representar a nuestros países, el corazón estará aquí con el Chelsea y volveremos tan pronto como sea posible”.
A lo que quiero llegar es al papel fundamental que ha ido adquiriendo Didier Drogba en los últimos tiempos en el equipo del oeste de Londres. Pese a que se le impuso una dura sanción por sus reproches al árbitro del polémico
Chelsea-Barcelona, el marfileño daba su mejor cara en la Premier, donde es indiscutible para Ancelotti, como lo ha sido para todos los entrenadores que han dirigido al Chelsea durante estos últimos años. Dos tantos en tres partidos en Chamipons y 14 goles en la Premier (es el máximo goleador junto a Defoe) demuestran la importancia del goleador, ya de 31 años, en el equipo blue, que ha perdido fuelle en éste último mes con tan sólo una victoria en 7 partidos.
En un Chelsea en el que cada vez suenan más refuerzos para sustituirle (Villa, Torres o Agüero suenan cada vez con más fuerza para ser el relevo de Drogba), su número 11 se empeña en demostrar que aún tiene cuerda para rato y que quiere culminar una temporada brillante con la disputa del mundial (no olvidemos que Costa de Marfil está encuadrada en el grupo de la muerte) y con la final de la champions en el Bernabéu, en una competición que no ha dejado buen sabor de boca en el marfileño, sobre todo porque hace dos años se perdió la final frente al Manchester y porque el año pasado fueron eliminados en el último minuto frente al Barcelona. De momento, Drogba ya es el octavo máximo anotador de la historia del Chelsea con 112 tantos.