lunes, 14 de septiembre de 2009

TOUR DEL CHELSEA


La última semana de mi estancia en Londres pensé que era una oportunidad única de saber más a cerca de uno de los clubs más grandes de Europa, así que unos días antes de partir hacia España, me decidí a hacer el tour del Chelsea. Eso sí, lo que más me hacía pensármelo era su precio… ¡15 libras! (unos 17 euros).


El tour comenzaba con un pequeño paseo por una especie de palco-entrada, que luego llevaba al museo del club, y de ahí a los vestuarios. La visita era guiada por un chico que trabajaba para el club, dando (en ocasiones así lo parecía), un glorioso pasado al club diciendo que había jugadores históricos que habían pasado por el club blue. La verdad es que pocos nombres se oyeron a parte del los de Desailly o Zola. Todos sabemos que hasta que no llegó Roman Abramovich al club, en el año 2003, el Chelsea había sido un club más bien del montón y con jugadores de nivel medio.



En la parte de los vestuarios, que tenían la camiseta de cada jugador en la taquilla de cada uno, no guardaba mucho que rascar, tan sólo el deleite de lo símbólico, y de tener una foto con la taquilla del capitán John Terry. La visita también comprendía la entrada al vestuario rival, que por supuesto carecía de las frivolités que poseía el vestuario local.

La visita también tenía su paso por la sala de prensa, que contaba con un aforo bastante grande, al parecer incrementado al ser simultáneo su peso en el fútbol europeo como gran club. En la foto se puede ver correctamente.



Tras la sala de prensa, nos tocaba salir al terreno de juego de Stamford Bridge (que en esos momentos estaba siendo cuidadosamente regado). Antes pudimos pasar por el túnel por el que pasan los jugadores antes de entrar al césped, donde casi al final encontramos el escudo del Chelsea, (parecido al del estadio del Liverpool), cuyo símbolo siempre es “tocado” por los jugadores locales para darles suerte en el partido.


Lo que más me gustó fue ver el estadio desde el mismo césped. No es muy grande, pero lo cierto es que impresiona, verse en los banquillos de Stamford Bridge. La fisionomía y estructura del estadio es muy parecida a estadios españoles como San Mamés o el Reyno de Navarra.


El club se está esforzando por incrementar el aforo, ya que hace poco se hizo un nuevo anfiteatro que ha costado millones de libras al club. Parece ser que en el futuro se pretende que el club pueda llegar a albergar hasta 55.000 asientos. Se siente uno muy pequeño cuando piensa en los momentos que se han vivido en ese estadio, como el gol de Iniesta el año pasado, o las grandísimas tardes de Premier que se han disfrutado con goles de Drogba o Lampard.


Cuatro días antes de mi visita, el Chelsea se había impuesto por 2-1 al Hull City en lo que era la primera jornada de la Premier League, con un tanto del marfileño Drogba en el minuto 90. Por supuesto, nuestro querido guía, que ya estaba terminando su última charla en el césped, no tardó mucho en recordárnoslo. Eso y que el Chelsea iba a estar este año en la final de la Champions en el Bernabéu. Veremos…



El museo

Ésta fue, para mí la peor parte de todo el tour. No por la estética o las vitrinas de trofeos, sino porque es más bien un museo simbólico, (camisetas de jugadores, botas, banderines). A excepción de las Premiers conseguidas en 2005 y 2006, y las respectivas copas inglesas, el resto de trofeos eran de una importancia menor. Como he dicho antes, el Chelsea ha ido emergiendo tras la llegada de Abramovich, y quien no se lo crea, que vea las fotos de los trofeos, ya que el 90% de éstos, se han conseguido a partir de 2003.

En resumidas cuentas, y para terminar ya con esta entrada, os diré que si sois unos amantes del fútbol hagais una paradita en Stamford Bridge y pagad las 15 libras, porque seguro que os gustará, como a mi. Si no es así, no merece la pena que os gastéis tanto dinero porque tampoco es para tanto si lo comparas con el de otros equipos grandes como el Madrid o el Barcelona.

1 comentario: